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domingo, 12 de diciembre de 2010

GILLES VILLEUNEVE: EL HEROE DEl VOLANTE.


 
Gilles Villeneuve.
Por: Juan Luis Molano Galeano.


En el automovilismo deportivo  hay una estirpe de pilotos excepcionales,  que podríamos llamar héroes del volante. Pilotos que batallan hasta la última curva, que  lo dejan toda en la pista y que corren cada carrera como si fuera la última en sus vidas.   A esa elite de pilotos pertenecía Gilles Villeneuve, un piloto que nos dejo prematuramente y que sabia llevar aquellas bestias mecánicas  que nos ofrecía la F1 de aquellos tiempos.






Gilles Compitiendo en su moto nieve.
Joseph Gilles Henry Villeneuve,  o simplemente Gilles Villeneuve.  Asi era el nombre de aquel piloto que  emocionaba a los tifosi de aquella época, con su estilo  tan particular de pilotaje, el cual era el  indicado para dominar aquellos bellos y peligrosos monoplazas de aquelllas epocás de oro de la F1. Nacido un  18 de enero de 1950, en Quebec Canadá.   Y quien desgraciadamente nos dejo  un triste 8 de mayo de 1982 en zolder. Este héroe del volante, contrario  a lo que muchos pensarían, no se inicio en el automovilismo desde muy temprana edad. Villeneuve  antes de brillar en el automovilismo  deportivo, era un exitoso  pilotos de moto nieve, llegando hacer campeón mundial de  aquella especialidad cuando tenía 19 años. Habiendo logrado consagrarse en aquella especialidad, este joven, había crecido con la pasión por el automovilismo, leyendo horas enteras  sobre los pilotos de entonces he interesandose por el mundo motor.  El automovilismo seria un deporte  en el que sin saberlo lograría  consagrase como piloto y como deportista.  Las motos de nieve fueron una gran escuela  para el canadiense,  ya que aquí aprendió mucho sobre cómo mantener el control al límite. Cuando la  superficie no tiene el agarre suficiente y cuando las condiciones obligan a sacar lo mejor de cada piloto. Para Gilles el automovilismo deportivo, no era ajeno a él. Ya que antes de ser piloto de moto nieve había corrido con un Mustang, pero no encontraba lo que lo busca en las carreras.  Fue en 1973 que Gilles decide ir a la escuela de pilotaje de Jim Russel. Una vez graduado como piloto profesional. Decidió ir a competir  en la siempre difícil  y enriquecedora Fórmula Ford  en Canadá. Allí debuto de manera más que espectacular siendo el novato del año y el campeón de ese año. Para 1974 da un paso más  en su carrera automovilística, participando en la Formula Atlantic. Pero las cosas no comienzan del todo bien para el canadiense. Ya que en su primera temporada se rompe una perna en el circuito canadiense de Mosport, pero si 1974 había sido un difícil debut para  Villeneuve en la Formula atlantaic, 1975 seria el año  de su primera victoria en esta categoria, victoria que consiguió  en Manitoba. Al año siguiente Gilles no solo volvería a ganar  carreras, sino que dominaría con mano de hierro  la categoría, ganando 9 de 10 carreras y coronándose campeón.  Pero sería el Gran Premio de  Trois rivers donde Villeneuve lograría cautivar la atención del campeón de F1 de 1976, James  Hunt. El ingles había acudido a la carrera como piloto invitado, junto con otros pilotos de F1, al ver como este joven canadiense lo derrota y daba una clase de manejo, decidió ayudarlo a ingresar a la F1.

Villeneuve en la Fórmula Atlantic.


Gilles; abordo del Mclaren en Sileverstone
 16 de julio de 1977. Una fecha histórica en la F1 en la que  Renault debutaba en la F1 con su RS01con  motor  1500cc V6 turbo,  pilotado por Jean Pierre Jabouille. “La tetera amarilla” como seria conocido aquel monoplaza por su falta de fiabilidad y difícil manejo, marcaba el inicio de una era de esplendor técnico y machinas brutales, la era turbo. (Era Turbo: 1977 a 1989) aquel gran premio marcaba el debut de un joven canadiense que había sabido mostrar su talento para  llegar al pináculo del automovilismo mundial, la fórmula uno. Villeneuve  pilotaría el tercero de tres coches que  McLaren había llevado a Silverstone.  James Hunt gano aquella carrera, mientras  Villeneuve termino  onceavo luego de largar  noveno. El canadiense esperaba permanecer en McLaren, pero las cosas no se dieron  para el  canadiense y su ingreso a la F1 se convertía en aquel momento en algo que parecía no poder repetirse. Pero   una llamada desde Maranelllo  le devolvería la esperanza a Villeneuve, y daría inicio a una gran leyenda. Villeneuve luego de aquella llamada se reúne con   Don Enzo  Ferrari, y los responsables de la marca del cavallino rampante. Por aquel entonces el ambiente no era el mejor en la Scuderia, ya que la relación entre don enzo y Niki Lauda pasaba por su peor  momento. Lauda quien ya había ganado el titulo 1975 y quien sufrió un grave y casi fatal accidente en Nurburgring Nordschleife en 1976, mientras comandaba el Gran Premio de Alemania, sufrió un grave accidente en   la curva conocida como Bergwerk.  De no ser por la ayuda, de: Arturo Merzario, Guy Eduards y Heralt Eart, sumada a la de un comisario de pista. El austriaco no estaría vivo en estos momentos. Era tal la dominación de austriaco que aun luego de su accidente y de seis semanas de recuperación llegaba al primer Gran Premio de Japón en Fuji luchando claramente por el título. Aquel GP seria marcado por un diluvio   en el cual luego de dos vueltas el austriaco   decido retirarse diciéndolo a su ingeniero, Mauro Forghieri que se retiraba de la carrera, porque debido al accidente no podia ver nada. Su retiro le costó el titulo, título que el Británico James Hunt se adjudicaría.   Cuando Don Enzo  vio a Gilles, no vio a un simple  joven piloto canadiense ávido de ser aceptado por  Ferrari, vio a un joven que le recordaba a uno de los mejores pilotos que haya visto el mundo alguna vez,  Tazio Nuvolari. Así Gilles paso satisfactoriamente las pruebas en Fiorano y se convirtió en un piloto Ferrari.
Don Enzo  Ferrari y Gilles Villeneuve.

accidente de Gilles  Villeneuve y  Ronnie Peterson, en el GP de Japón de 1977.
Una asociación que duraría hasta aquella trágica sesión clasificatoria en Zolder 82 que le costó la vida al canadiense. El Gran Premio de Canadá, seria el lugar elegido para el debut de  Villeneuve, siendo esta la penúltima de  17 carreras que formaban la temporada de 1977. Gilles terminaría doceavo en aquella carrera. Luego vendría Japón una carrea trágica para   un novato Gilles Villeneuve por aquel entonces.  Villeneuve partía de su natal Canadá a tierras niponas, un país  que acogía su segundo gran premio de Fórmula Uno. Aquel GP sería un GP negro para la F1, y sería el primero de una seria de espectaculares accidentes que protagonizaría  el canadiense. Aquel GP de Japón  Gilles luchaba con Ronnie Peterson por posición, inesperadamente Gilles usa el Tyrrell de Peterson como plataforma cayendo en un area que no debía haber tenido espectadores ocupándola, pero la cual tenía a varios espectadores viendo la carrera. Gilles salió ileso, pero  un  comisario y un fotógrafo murieron hiriendo a diez espectadores más. Peterson acuso a Villeneuve de ser un peligro para los demás en la pista. 1978 sería un año muy duro  para el canadiense, quien   debió retirase en 6 de 16 grandes premios, de los cuales   la mitad fueron accidentes y el resto fallas mecánicas. 1978 seria el año en el que  Ronnie Peterson moriría en Monza en  un múltiple y trágico accidente.  Sin embargo aquel año lleno de decepciones para Gilles marcaria la primera de seis victorias logradas por el canadiense en su carrera en la F1. Una victoria que lograría en el circuito que  luego de su muerte seria  conocido por su nombre. Con aquella victoria Ferrari cerraba una temporada para el olvido, una temporada que coronaria a Mario andretti como campeón mundial con el Lotus 79, y   Lotus como campeón de constructores; siendo esta la última vez que Lotus se coronaria campeón en la F1.  La temporada 1979 sería totalmente diferente, para Villeneuve y para Ferrari. Este fue sin duda alguna el mejor año de Gilles Villeneuve en la F1. Un año que no iniciaría de la mejor forma con su retiro en argentina,  en Brasil comenzaban a mejorar las cosas para el canadiense  que terminaba quinto, pero la gloria  llegaría  en Kyalamy  Y Long Beach, tercera y cuarta fecha de la temporada.  Con ello Gilles comenzaba a recuperarse de una dura temporada 1978, y junto  con Ferrari comenzaba a mostrarse como el equipo a vencer. Aquella temporada marcaria la primera victoria de un monoplaza con turbo,  aquella carrera fue simplemente increíble.


Gilles: Celebarando su primera Victoria e la F1, en el GP de Canadá 1978.


Gilles y Arnoux en su dura lucha, en Dijon Prenois en 1979.
 Dijon Prenois, GP de Francia de 1979. Aquel primero de julio se libraría una de las carreras que pertenecen al selecto, y reducido grupo de las mejores de la historia de la F1. Aquella carrera no es recordada por ser la primera victoria de un motor tubo; de la mano de Jean Pierre Jabouille abordo de un Renault. Es recordada por el duelo titánico entre René Arnoux y Villeneuve por el segundo puesto. Con Jabouille  en la punta lejos de sus perseguidores, la acción se centraba entre el Renault de Arnoux y el Ferrari de Villeneuve.   Villeneuve   iba a bordo de la 312 T4, que montaba un V12  N/A (naturalmente aspirado) mientras que Arnoux llevaba un V6 Twin  turbo. Los Renault eran muy rápidos y demostraban en aquella carrera las ventajas del turbo,  Vileneuve iba segundo, mientras Jabouille se había fugado;  el canadiense veía como Arnoux se acercaba y lo rebasaba. Eso no le gusto a Villeneuve  que detestaba ir detrás de los demás.  Así que comenzó su contraataque presionando a Arnoux  toda la vuelta, hasta llegar a la primera curva del circuito. Allí Arnoux había usado la succión para rebasar al canadiense, Villeneve usaría la misma táctica alargando la frenada e inclusive bloqueando la delantera izquierda. La 312 T4 estaba adelante, pero Arnoux y su V6 Twin Turbo no iban a ceder el uno dos para Renault tan fácilmente. Así  que fue a la caza del canadiense poniéndose lado ala lado en las curvas,  tacándose neumático con neumático, Arnox incluso tuvo un ligero despiste. Pero quel rebase un par de giros antes de terminar la carrera le arruino el uno  dos a la marca del rombo y opacaría  la impecable victoria de Jabouille en la historia.  Un duelo que como el mismo Arnoux menciono luego, jamás podría olvidar. Tres carreras después de esta épica batalla, la F1 llegaba a Zanvoort para el GP de Holanda. Aquella carrera  Villeneve mientras llevaba su 312 T4 al límite, como siempre. Luego de un apasionante duelo con Alan Jones en la legendaria Trazan,  sufrió un pinchazo que  lo hizo despistarse y terminar en la grava. Pero Villeneuve en vez de desabrocharse el arnés de seguridad y bajarse de su monoplaza, decidió levantarse el visor mirar hacia la izquierda,  a ver si venia otro monoplaza, poner marcha atrás y seguir corriendo. En las primeras curvas lo que quedaba de su deshecho neumático, salió volando por el trazado holandés, antes de llegar a Boxex la suspensión trasera izquierda  del 312 T4  estaba Totalmente arruinada, Gilles levantaba su mano derecha mientras la afición aplaudía. Sin embargo, el esfuerzo fue en vano; la suspensión había quedado muy  mal y no quedaba otra opción que abandonar.

Gilles: en el GP de Holanda de 1979.

Gilles: en un lluvioso Gp de los Estados Unidos, en Waltkins Glen en 1979.
 Ese año Gilles ganaría una carrera 
más, esta vez sería el GP de los estados unidos. El legendario circuito de Waltkins Glen seria testigo de las habilidades de Gilles bajo la lluvia. Para aquel entonces Jody Scheckter compañero de Gilles ya había definido el titulo en Monza, Gilles claramente hubiera podido arrebatarle  el título a su coequipero, pero él era un profesional y respetaba la poción del Sudafricano como piloto numero uno de la escuadra de Maranello, logrando el sub campeonato. En aquel Gran Premio Gilles demostró lo aprendido en aquellos exitosos años  abordo de las moto nieves, pilotando con una  muy  baja visibilidad y en  candiciones difíciles.  Gilles solía decir que aquellas competencias en donde logro tanto éxito fueron una escuela para él,  al pilotar en condiciones climáticas realmente adversas. Aquel  7 de octubre de 1979 Gilles volaba por el trazado que vio a morir al gran François Cevert  un 6 de octubre de 1973 en la clasificación del GP de ese año, un año después en carrera y en la misma fecha seria el joven novato Helmut Koineg el que perdería la vida allí. Durante las prácticas Gilles había girado once segundos más rápido que el resto, Scheckter no podía creerlo al ver la velocidad con la que Gilles había  girado con tan terribles condiciones. Gilles también complemento su  participación en la F1  con algunas participaciones en carreras de resistencia. 1980 sería un año difícil para Ferrari que sin saberlo había ganado  lo que sería su último campeonato de  pilotos hasta   la llegada de la era Schumacher; 21 años después de que Scheckter lograra el titulo en 1979.  1980 marcaria la llegada d la 312 T5 Aerodamicaly, un monoplaza que simplemente no rendía como debería, un año de retiros y pociones decepcionantes. Ese año  Villeneuve terminaría catorceavo en el campeonato mundial de pilotos luego de haber conseguido el subcampeonato la temporada pasada. 1981 seria el año  en que Ferrari estrenara la 126 CK Turbo. Aquel año Scheckter se retiraba de la F1,  y en su reemplazo ingresaría quien sería un duro enemigo de Villeneuve; Didier Peroni.  Aquel año comenzaría con abandonos en las tres primeras carreras para Villleneuve, con   tres retiros, en:   el GP del oeste de los Estados Unidos (Long Beach) , GP  de argentina y Brasil. Todas ellas por fallas mecánicas en la 126 CK.  Luego de un séptimo puesto en San Marino, y un cuarto puesto en Spa.  Gilles  volveria a la victoria en la siguiente fecha.

 la Ferrari 126 CK, que piloto Villeneuve con el legendario Número 27.

Gilles: rumbo a la victoria en el Gp Mónaco 1981.
Gilles volvería  a saborear  la victoria en Mónaco. Un trazado difícil y  que se mostraba demasiado complejo para los autos con motor turbo, pero para Gilles no habían limitantes  y llevo su 126CK hasta el límite. Gilles tomaba las tortuosas curvas del legendario y complejo trazado monagués como si estuviera corriendo el legendario Rally De Montecarlo, y no el GP de Mónaco. Su 126 CK iba de costado como si nada mas importara, como si no hubiera un mañana. Así Gilles luego de un duro inicio para la Ferrari, que le otorgo la única  victoria del canadiense en Mónaco. La prueba  siguiente seria el GP de España. Esta sería una de las carreras memorables  de Villeneuve y la última de las seis victorias del canadaiense. Villeneuve  hacia una carrera magistral, teniendo a su 126C en su contra. Un auto con un Turbo Lag bastante apreciable y  con una aerodinámica que no era comparable, con la de rivales como Williams o Brabham, en un circuito que cuenta con bastantes curvas. Laffite largo  en la Pole, pero tuvo una mala largada y  los hombres de William; Alan Jones y  Carlos Reuteman lo rebasaban mientras la Ferrari del canadiense  pasaba al francés y se colocaba tercero. El dilema técnico aparecería en ese instante para  Gilles, quien sabia que una vez su Turbo Lag desaparecía Los gloriosos  Cosworth DFV, no eran rivales para su potente Ferrari Turbo. Pero a su vez era consciente que no podía igualar el manejo de los Williams y que lo que lograba recortar en cada recta, se perdía al ingresar  a las curvas. Gilles   se esforzó hasta al limite rebasando a Los Wiilliams y tratando de sobrevivir en la punta con  sus rivales a su caza justo tras de él. Aquel GP termino con los cinco primeros a 1, 24 segundos  del quinto al  primero. Pero aquella sería  la última victoria del canadiense. El resto de la temporada seria retiros, y malos resultados. La penúltima carrera del año  seria en Canadá, aquella carrera Gilles lograba un Podio luego de  seis carreras para el olvido, de las cuales abandono en cinco y termino una. En Canadá volvía al podio en el GP en el que su hermano Jacques debutaba con un Wiiliams Ford, pero no pudo clasificar. Pero ese sería  un aliciente antes del duro final de temporada para el canadiense, que no pudo clasificarse el polémico GP de las vegas, que se corría en el estacionamiento del Cesar Place, y que coronaria a Piquet campeón  por primera vez.

Gilles: en su cerrada victoria en el GP   de España 1981.

Gilles Villeneuve y Didier Pironi, en su polemico duelo en  el GP de San Marino 1982.
 1982 llegaba con gran esperanza, luego de dos temporadas horribles para Ferrari.  Luego de retiros en Sudáfrica, Brasil y de una descalificación en Long Beach por irregularidades técnicas.   Llegaba la quinta prueba del año San Marino. Gilles se abalanzaba a una victoria que parecía segura en su nueva 126 C2. Pero  su compañero  Didier Pironi, le llenaba los espejos. Gilles sabía que en Ferrari  había una jerarquía entre pilotos, y el siendo el piloto número Uno, pensaba que Pironi mantendría esa jerarquía  y se limitaría al uno dos. Así como en su momento Gilles la respeto al pie de la letra con Jody Scheckter en 1979. Pero el francés no pensaba lo mismo y lo rebaso. Gilles en una mezcla de asombro y molestia  hizo lo que se esperaba que hiciera, atacar  a Pironi. Pero ya era muy  tarde para el canadiense y  ese rebase había decidido la carrera a favor de su coequipero.  De una relación  de simples compañeros de equipo, paso a ser una dura rivalidad, de esas que tantas historias y anécdotas han dejado en la F1. Gilles molesto y tal vez entusiasmado por el atrevimiento de su nuevo Rival, llegaba a Bélgica preparado para demostrarle a Pironi quien era el número uno en la escuadra de Maranello. pero sin saberlo llegaba   al sitio donde su carrera como piloto, y su vida llegarían a la última curva, Zolder 1982. Aquel GP Gilles estaba  sumamente molesto por lo que paso en Imola, y por la incómoda situación que se generaba en el equipo. Gilles al ver que Pironi era rápido en la clasificación, se subió a su 126 C2 con la única intención de  arrebatarle la Pole a su Rival. Gilles fiel al estilo que lo hizo un héroe del volante, llevaba su  126 C2 al límite, tal vez más al límite de lo normal. Mientras Gilles circulaba por el circuito impulsado por su gran molestia y deseo de superar a Pironi, se encontraba con el Tyrell de Jochen Mass que  se dirigía a Boxes e iba aun ritmo mucho más calmo. Vio que la Ferrari se acercaba al saber quién era decidió abrirle paso, el problema es que Villineuve llevaba su trayectoria hacia ese mismo sentido, chocando con Mass y volando por los aires. Fue tal lo brutal del accidente, que el arnés del canadiense fue incapaz de cumplir su función, y Gilles voló por los aires quedando tirado contra la malla que divide al circuito.
el Ferrari 126 C2 de  Gilles, luego de su fatal accidente en la clasificación del GP de Belgicá, en Zolder en 1982.



Una ilustración de Gilles y su legendario estilo de pilotaje en Mónaco 1981.
Aquel  8 de mayo  el héroe de los tifosi, aquel príncipe de la destrucción como lo llamaba Enzo Ferrari, aquella leyenda del Número 27,  murió como los grandes pilotos de la historia corriendo y dándolo todo  de sí en las pistas. Gilles sin duda: fue, es y será un campeón que no necesitaba de un titulo para ser reconocido como tal, su  manejo al borde de lo seguro y su estela a bordo de la Ferrari son los recuerdos de un campeón nato que marco una época en la F1.  Su hijo Jacques logro lo que su padre, no pudo lograr; el campeonato mundial de pilotos. Pero Jacques jamás podrá compararse con aquel canadiense que hacía que los tifosi se pararan de alegría cuando él y su  Ferrari corrían. Hoy día Gilles  es recordado como merece ser recordado, como un héroe del volante.




FOTOS: Google imagenes.

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